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CoDi: como la nueva plataforma de pagos mexicana podrá impulsar la innovación

En abril, se empezó a testar en México un piloto de la nueva solución de pagos electrónicos. Un gran avance en el marco de los servicios financieros, CoDi supone también una ruta revolucionaria para la segunda mayor economía latinoamericana - y te lo decimos por qué.

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38% – es la cifra que los pagos en efectivo han alcanzado en el último Buen Fin – la versión mexicana del Black Friday – mientras que el pago con débito representó 25% y crédito un 37%, según datos de la ANTAD (Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales).

La expresiva cifra señala cómo en México el uso de efectivo continúa asumiendo un rol muy relevante, sobretodo debido a temas como la baja inclusión financiera, economía informal, desconfianza en bancos y al sistema de administración tributaria.

Sin embargo, la administración de efectivo es costosa, insegura e ineficiente – y al no tener un registro, además de estimular la falta de acceso a otros servicios financieros como créditos, también se da paso a la corrupción.

Pero eso está a punto de cambiar. Una de las primeras iniciativas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador fue el Programa de Impulso al Sector Financiero, que se presentó en enero de este año como parte de su principal agenda: la lucha contra la corrupción.

Bajo el reto de modernizar el sistema y rebajar el uso de efectivo buscando así reducir la corrupción e incrementar el acceso a servicios financieros, el programa se basa en ocho puntos:

  1. Impulsar la inclusión financiera mediante el desarrollo de una banca digital.
  2. Fortalecer y mejorar las condiciones en la que los trabajadores acceden a los créditos de nómina.
  3. Permitir que los mexicanos entre 15 y 17 años puedan abrir cuentas bancarias a su nombre y sin contar con un tutor.
  4. Impulsar el mercado de bonos al actualizar el sistema que permite el préstamo de valores.
  5. Fortalecer el régimen de las Afores y el ahorro voluntario.
  6. Homologamiento del tratamiento tributario para los tenedores de bonos nacionales y extranjeros.
  7. Impulsar el mercado de capitales a través de un mecanismo que permita incubar empresas que después salgan a la bolsa.
  8. Mayor flexibilidad a intermediarios financieros en sus operaciones

CoDi – La palabra clave es acceso

«La adopción masiva de nuevas tecnologías no exige el entendimiento de cómo funcionan dichas soluciones, pero de hecho, tiene más que ver con la facilidad y el beneficio que aportan al cotidiano». Es lo que ha dicho Vinicius Donin, founding partner de la RD2 Ventures, en entrevista a LABS.

Y es precisamente para aportar dicha experiencia fácil y sencilla que una de las primeras acciones de los bancos alineados al dicho programa es el lanzamiento de una nueva plataforma de pagos llamada CoDi – Cobros Digitales.

Por medio de transferencias electrónicas utilizando el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), CoDi se basa en el uso de smartphones y tecnología QR, y tiene como referencia algunos modelos asiáticos que ya han tenido masiva adopción.

Con el objetivo de masificar los pagos electrónicos desde los smartphones, CoDi estará disponible al público a finales de septiembre, y, mientras tanto, pasa por múltiples etapas de pruebas. En este momento, 4 instituciones son las que participan de las micro pruebas en la plataforma: Banbajío y BanRegio; además de las sociedades financieras populares Fincomún y ASP Integra Opciones.

En el marco del Digital Payments Summit, evento organizado por MasterCard, el director de sistemas de pagos del Banco de México (Banxico) Miguel Díaz informó que gradualmente más instituciones se sumarán al sistema, además de las ocho que están contempladas para la etapa de pruebas; hasta el punto que se integren todos los bancos y entidades financieras.

¿Cómo funciona CoDi?

Tres elementos son los que se requieren para permitir el funcionamiento del nuevo sistema:

  1. Tener una cuenta bancaria
  2. Smartphone o tableta con datos móviles
  3. Banca móvil

Con estos 3 elementos, el flujo del pago ocurre de manera muy sencilla: el beneficiario (vendedor) muestra un código QR, el cual será leído con el smartphone del transmisor (pagador), y luego, de forma inmediata, se genera un mensaje de cobro que será aceptado o rechazado por el pagador mediante su banca móvil. Si el cobro es aceptado, la transacción se procesa y se envían los recursos por medio de SPEI.

La implementación de CoDi, que se encuentra en etapa piloto, se ha repartido en tres momentos, según el subsecretario de la Secretaría de Hacienda. De entrada, con un programa gubernamental enfocado a jóvenes; luego, con una iniciativa dirigida a una ciudad mediana y, por último, con un programa destinado a una comunidad pequeña sin presencia de alguna sucursal bancaria.

Pero algunos retos aún se plantean en la ruta del nuevo sistema. Ofrecer una experiencia sencilla y segura; atraer a nuevos usuarios sin cuenta bancaria; y migrar el volumen de pagos que se realizan con débito, están entre los más grandes de ellos.

En cambio, uno de los públicos lo que más va a sacar partido de la implementación de CoDi son, sin duda, esas personas que tienen mucha facilidad con la tecnología: los jóvenes.

Además del grupo que tiene entre 18 y 25 años, se sumará un segmento de personas entre 15 y 17 – como parte de las iniciativas del Programa de Impulso al Sector Financiero. En México, solo este nuevo segmento, que ahora podrá ser titular de una cuenta, totaliza 6 millones de habitantes y representa una audiencia muy afine a los dispositivos móviles y con gran potencial de consumo.

El cambio en los indicadores de pago es lo que va a medir la adopción de CoDi. Dichos indicadores se presentan por Banxico cada trimestre, y los hábitos de consumo observados señalan como el uso de efectivo sigue relevante en ese mercado: del total de operaciones con tarjetas de débito en el último trimestre de 2018, el 53% se realizó en una Terminal, el 42% en un ATM (disposición de efectivo) y sólo 5% en comercio electrónico. Traducidas en monto, esas cifras señalan que el 74% son disposiciones de efectivo, 25% en terminales y 2% en comercio electrónico.

Respecto a las operaciones con SPEI, datos del 2018 indican que del total, el 68% fue por menos de 8 mil pesos mexicanos (423$) – el tope para pagos con CoDi. ¿Qué es lo que eso significa? Las operaciones con SPEI seguramente deberán mostrar un incremento trás la implementación del nuevo sistema.

¿Qué decir del comercio electrónico?

La plataforma está diseñada principalmente para realizar pagos entre minoristas, ya que tiene un tope por transacción de 8 mil pesos mexicanos; se puede utilizar 24/7; y la acreditación de recursos es en línea. La ventaja al consumidor, además de toda facilidad y agilidad, es el hecho del sistema ser sin costos al usuario – punto que se ha enfatizado por el gobierno AMLO.

Ya para las tiendas físicas, el beneficio también viene de la mano de la simplicidad. Los pagos que antes se llevarían a cabo en terminales punto de venta, pasan a ser mucho más sencillos: con CoDi solo se va a requerir al pagador mostrar el código QR. Y esto no es todo: a la vez que la acreditación es en línea, los recursos se pueden utilizar al instante – en cambio, en los pagos con tarjeta los valores están disponibles solo 24 o 48 horas después.  

En el caso del comercio electrónico, la clave es la experiencia del usuario.  Aunque para las tiendas en línea las condiciones generales serán las mismas, el proceso aún se está definiendo y el Banco de México cuenta con la colaboración de grandes players del comercio electrónico – como Amazon y Mercado Libre – para establecer y garantizar la mejor UX posible.

Inclusión: un futuro prometedor para México

Un gran avance para los servicios financieros en México, el lanzamiento de CoDi busca integrar nuevas tecnologías para tener un proceso con menores costos, seguro y accesible para la mayoría de la población.

Y esto, sin duda, será un detonante en las instituciones bancarias tradicionales y fintechs para desarrollar más servicios digitales, apoyando un esfuerzo que todavía es uno de los mayores retos en el país: la inclusión financiera.

Aunque la adopción de CoDi tendrá mayor aceleración en los municipios con muy alta o alta inclusión financiera – que representan el 50% de la población adulta (45 millones); el objetivo es llegar también a los municipios con baja o muy baja inclusión, y que representan el 30% de la población (27 millones). Seguramente el mayor reto del programa, la expectativa es optimista que dichas comunidades poco a poco lo adoptarán.

Reducir la corrupción, estimular la apertura de cuentas bancarias, rebajar el uso del efectivo, integrar a los jóvenes, fiscalizar e fomentar la inclusión financiera: son muchos los objetivos del nuevo Programa de Impulso al Sector Financiero en México, al cual se suma la implementación de CoDi.

Pero una cosa es segura: el comercio electrónico podrá sacar mucho partido de este nuevo y prometedor momento del mercado mexicano.

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